Hablar del Trail
Villalfeide no es sólo hablar de una carrera, es hablar del pico Polvoreda, una
montaña mágica, que te atrapa como un imán. La senda que lleva a su cima, es el
campo de entrenamiento en la que muchos locos del Trail, afinan sus piernas,
para ir un poco más deprisa, para llegar un poco más alto.

En su décima edición
el Trail Villalfeide se ha convertido en algo más que una carrera, ha alcanzado
el nivel de imprescindible en el calendario de carreras de montaña y no sólo
por la magia del lugar por donde discurren sus tres categorías (Trail, Le Petit
y kilómetro vertical) sino también por su organización, el ambiente que la
rodea y por la gente de Villalfeide, ver cómo un pueblo entero se vuelca para
colaborar en la realización de un evento como este es, simplemente, increíble.
Con todos estos ingredientes no se puede decir que no a correr una carrera como
esta, pero en esta ocasión me inscribo en la categoría Le Petit. Hace algún
tiempo que me di cuenta de que lo mío son estas carreras sin tanta carga de
kilómetros ni de desnivel, pero en las que, desde el primer metro, sales al 100
% y en las que no reservas nada para el final.