101 km de la Legión
Volvemos a ponernos un dorsal, y eso va de la mano de la preceptiva crónica tortuguil.
Muchos años para conseguir un dorsal en una carrera tan mítica, muchos años sin correr cosas serias, y puede que este sea el motivo de haber terminado un poco chafado, o no tan eufórico como recordaba terminar en otros eventos que hacían que los picos de adrenalina y las endorfinas te hacían como un loco buscar el siguiente reto.






