UA-51285685-1 Equipo leonés de Trail Running : TORTUGAS TRAIL LEÓN: 101 KM DE LA LEGIÓN .

miércoles, 13 de mayo de 2026

101 KM DE LA LEGIÓN .

                                                       101 km de la Legión

Volvemos a ponernos un dorsal, y eso va de la mano de la preceptiva crónica tortuguil.

Muchos años para conseguir un dorsal en una carrera tan mítica, muchos años sin correr cosas serias, y puede que este sea el motivo de haber terminado un poco chafado, o no tan eufórico como recordaba terminar en otros eventos que hacían que los picos de adrenalina y las endorfinas te hacían como un loco buscar el siguiente reto.


El camino para los 101, es largo, y sobre todo dificilísimo para conseguir el dorsal con el que poder participar. La preinscripción salía en diciembre, y el 24 de enero a las 10:00h se abriría el portal para poder formalizar la inscripción. Esta, sería la cuarta vez que lo intentaba ya que, en las tres ocasiones anteriores, me habría quedado sin plaza. La cuestión es que preparar un ultra maratón, conlleva al menos 6 meses de entrenamiento, y eso implica que en diciembre, tienes que estar metiendo kilómetros sin saber si dos meses después vas a obtener plaza. Para variar, y siguiendo con la tónica habitual, quedaría en reserva al no obtener plaza de manera directa, con el consiguiente sin sabor, y la sensación de llevar dos meses andando sin mucho sentido, ya que, a estas alturas deportivas, las rodillas que me han separado de los arcos de salida, si que me permiten marchar, siendo el objetivo hacerlo en esta modalidad.

Llegados a este momento tenemos dos opciones, mandar el objetivo a donde pico el pollo, o continuar entrenando con mi compañero J, al cual ya acompañé en su preparación para la edición anterior, y ha sido el principal precursor para inscribirme y probar la mítica carrera o seguir entrenando y ver qué pasa... La opción elegida fue la segunda, y aunque bajara bastante el ritmo de días pase de 4 a 2, y el volumen en kilómetros, si la lista de espera se movía, estaría listo para meterle una carga potente y llegara la prueba con garantías.


 A falta de 6 semanas para la prueba, y tras una Semana Santa en la que mi mayor tirada fue subir a dar un paseo por el Faedo, llegó el ansiado correo, y ahora ya todo eran carreras, habría que intentar pegar unas tiradas mas o medio largas ( sigo opinando que hay que acumular el volumen total de la prueba cada dos semanas, y que hay que llegar a la prueba haciendo al menos un 50% de la distancia total). Es por ello por lo que, poniendo manos a la obra, tiramos 25, 36, 34 y 40 km en las tiradas de los fines de semana, y luego un par de ellas de 10-12 entre semana. Vamos pasados de metros positivos, y eso será algo que agradeceremos y con lo que buscamos compensar los kilómetros que nos faltan, y para finalizar la preparación, hacemos 55 km repartidos en 3 jornadas de alpinismo invernal en la Cordillera del Atlas, así que podemos decir que vamos con garantías.

La semana previa, aparece ese gusanillo que hacia años que no sentía, vueltas y vueltas a la planificación, y me recuerda lo mucho que me gustaba mi hobby  desde que creamos Tortugas, hasta que el destino nos mandó de un punta pie al otro lado de España.

Con todo listo, establecemos el campamento base en Cuevas del Becerro, a unos 15 km de Ronda, y con los dorsales ya en nuestro poder, vamos a dar una vuelta en la tarde del viernes por la feria del corredor. Ronda, 4ª ciudad más visitada de Andalucia, solo por detrás de Granada, Sevilla y Cordoba, está hasta la bandera, de participantes, legionarios, familias… ambientazo de 10. Nos recogemos pronto con bastante fresco en el ambiente, sobre 10º, y aire que hacia que la sensación térmica disminuyera bastante.

Prontín a la cama que a las 8 venia Rafael a recogernos, junto a Kike otro amigo del Pueblo, y J y el que suscribe para llevarnos a Ronda, y entrar en el campo de futbol, lugar donde se inicia la prueba.

Los primeros en salir son las bicicletas, cerca de 5000, lo que implica 20 minutos pasando ciclistas por delante, hasta poder cruzar y entrar en el preceptivo cajón. En ese momento la peor previsión meteorológica, hace acto de presencia, y toca tirar de chubasquero a la velocidad del rayo, aunque, por abajo, el agua empezaría a mermar parte de la estrategia ya que saldríamos medio mojados.  

El planteamiento de carrera es claro, vamos a salir a un ritmo alegre, buscando Arriate, km25, para mantenerlo hasta Setenil, km 50 en unas 8-10h, avanzar al Cuartel km 70 en 12-14h y a partir de ahí supervivencia hasta las 23h59´59”.


Salimos a las 9:45, tardando casi 10´en abandonar el campo de Futbol del tapón que había, cogiendo el centro de la ciudad donde vemos a Laura, Graciela y Rafa animándonos a tope, algo que no dejarían de hacer hasta el día siguiente. Tras cruzar la ciudad entera, por fin cogemos camino tras casi 4 km, y aquí algo que se repetirá el resto de los kilómetros…gente, gente y más gente… atasco brutal que no permite adelantar y nos ralentiza el ritmo que podríamos llevar. Kike ha decidido quedarse con nosotros, e iremos los tres. Poco a poco llegamos al km 10, los avituallamientos hemos hablado de hacerlos muy rápidos, pasamos por el Acuartelamiento de las Navetas, Parchite, y de la que nos acercamos al ¼ de carrera, Arriate, comienza a llover y a soplar el viento de manera fuerte.

Llegamos con un ambiente brutal, megafonía, gente en las calles, y lo más importante, nuestra gente. Recarga de energía emocional, y ponemos rumbo hacia la segunda parte, donde al poco de salir de Arriate, comienza la cuesta de “los cochinos”, primera subida seria de la jornada, al terminarla, volvemos a encontrarnos con Laura, Graciela, Rafa, Jorge y Cruz, los cuales han hecho 3 km, para acercarnos comida, ya que los avituallamientos, están caninos, solo hay cuartos de naranja y aquarius… vuelve a llover con rabia, y una pista interminable que nos conduce a Alcala del Valle, parece no terminar nunca, es verdad que nos ayuda a mantener ritmos por debajode los 10´, kilómetro tras kilómetro, y al llegar a Alcalá bajada fuerte, volvemos a comer lo que nos han traído, e iniciamos los 8km restantes hasta Setenil de las Bodegas.

Setenil de las Bodegas es un “shoot” de adrenalina potente, el pueblo es precioso, está volcado con la carrera, toda la gente en la calle, tenemos a nuestra gente una vez más, kilometro 50, y avituallamiento grande. Ahí toca cambiar de calcetines, revisar pies, todo correcto, medio sándwich, un poco de chocolate, Coca-Cola, y leña, no se puede parar mucho y aun así se nos van 28´… iniciamos el tramo en negativo, al costar a el cuerpo volver a entrar en ritmo tras la parada. Un par de subidas, y el atardecer haciendo acto de presencia, presagia que se acerca la noche.

Avituallamiento tras avituallamiento no coincidían los kilómetros con los relojes, cosa que desanimaba un poco, pero seguíamos manteniendo buenos ritmos, afrontando la bajada previa al cuartel “on time” aproximadamente llegaríamos en 13h, ya con los frontales. Bajada de la muerte, eterna, y benditos bastones…. Al llegar al cuartel, kilometro 70, toca cambio de ropa completo para afrontar el arco nocturno, recarga de comido y despedirnos de la familia, la que ya no volveremos a ver hasta la meta si todo sale bien.

Dicen los entendidos que la carrera empieza en el cuartel, y es que del km 70 al 100, se acumula el 70% del desnivel de la prueba… aun así mantenemos un ritmo alegre, sin paradas y sobrellevando los primeros problemas musculares y en los pies. Coronamos la Ermita de Montejaque, y no se sabe que es peor si la subida o la bajada, preciosa, pero muy dura para el momento de carrera que toca vivir, aun así, el hecho de ir cambiando de decena, presagia el fin… 80, avituallamiento de donuts y chocolate, y toca subir el Hacho, otros +300, seguidos de -300 gratuitos que toca comerse para tirar rumbo a Benaojan por la carretera. Allí nos encontramos a un primo de J el cual sirve en la Legión, y es el último aliento antes de afrontar el ultimo tramo de subes y bajas continuos con Ronda en las retinas, bajo la luna menguante.

Últimos tramos, donde el sueño aparece, dándome un par de sustos al dormirme mientras camino, con el consiguiente traspie, y donde decido apagar el frontal y vivir el ultimo tramo de recogimiento y reflexión.

Hace años hablaba con mi amigo Chuso lo que seria hacer los 101, nos lo planteamos por primera vez, no consiguiendo dorsal, pero quedando en la lista de pendientes. Por desgracia, la vida corrió demasiado, tanto como las cosas que nos quedaron por hacer. La noche del sábado, el escudo de Trail Balboa en mi chaqueta, pequeños pasos recorren largos caminos, en el buff de mi cabeza, y en mi cuello, esa imborrable imagen de cuando subiste a cagarte en todo enfundado en el polo de Tortugas, a dar la cara , esa que no sabias esconder, serigrafiada en ese tubular que solo sale en las grandes ocasiones… como me dijeron, esa noche desde tu pueblo, sabes que esta noche no ha dormido ni el mismísimo San Pedro de las voces que está dando animándote a terminar…yo, no tengo ninguna duda…


Pues eso, pequeños pasos, tantos como 120.858, recorrieron un largo camino, 101 km, en una prueba que hay que vivir al menos una vez en la vida. Llegar a meta con mi amigo, ver a mis hijos venir hacia mi para cruzar el arco, y poder abrazar a la persona que lleva 23 años sujetando mis idas y venidas, es el broche de oro para entrar en ignición y hacer desaparecer el frio de una jornada “muy militar”.


En el recuerdo mi hermano Triki, otra de esas personas con las que volvería a hacer la prueba mañana mismo, mi compañero y amigo Aitor, que simultáneamente en la Isla de la Palma se devoraba la Transvulcania sin dejar de animarme, todas las Tortugas que no dejabais de empujar desde el Wassap, los amigos y amigas de las Tortugas que con sus corazones y comentarios, nos mantuvieron fuertes en IG, y esa poca gente que pase lo que pase siempre está, en cuerpo o en alma, y alentaban con su presencia, audios, mensajes o fotos, gracias, gracias y GRACIAS!

 

Fdo. Calili

 

 


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