Llegamos al parque de la Ribera en el barrio de la Rondilla y ya había un ambientazo enorme ya que estaban corriendo las categorías más pequeñas, pero que le ponen una ilusión terrible, es encantador verles salir a tope desde el principio, sea la distancia que sea.
En esta ocasión las chicas (es decir Mónica) corren 6 kilómetros y los chicos (es decir, Iván y yo) 9 kilómetros. Se acercaba la hora de la carrera de las féminas, Mónica ya cambiada, estaba calentando y Bailey (así se llama el perro guía de Iván) y yo la observamos y hacemos unas fotitos. Nos despedimos de ella y se va hacia la línea de salida. Me coloco para verla y animarla un poco antes de calentar para mi carrera. Dan el pistoletazo de salida y que sorpresa verla en las primeras posiciones, oleeeeeee!! Aunque quede todavía mucho es imprescindible salir bien posicionado, así no te quedas en el tapón. La veo que va en su ritmo y hace una entrada muy buena. Se ve que vamos mejorando dentro de nuestras posibilidades. La doy un beso de enhorabuena y nos vamos a la línea de salida Iván y yo.

