UA-51285685-1 Equipo leonés de Trail Running : TORTUGAS TRAIL LEÓN

viernes, 26 de agosto de 2022

CARRERA POPULAR SANTA MARINA DEL REY.

 Mañana de domingo. Verano. Turcia (el pueblo de mi señor padre) en fiestas. Hace unos años, estos tres parámetros daban como resultado una larga mañana en la cama hasta que tocaba arrastrarse hasta la mesa para comer y rendir cuentas por lo que hubiera acontecido la noche pasada. Pero este año otro guión habría de escribirse. El fin de semana transcurría según lo previsto: comida como si llegara el fin de mundo (las abuelas no fallan nunca), tarde en familia con actividades lúdico-festivas, por la noche barbacoa con más costillares que gente había a la mesa, y luego a prepararse para la jarana. Y se prendió. En Turcia sabes cuando sales, pero nunca cuando llegas. Baile, cerveza, y unos tiros a los monos después, me da por mirar el reloj y éste indica las 5:07 de la mañana. De pronto un pensamiento aparece en mi cabeza: a las 10:00h tengo que estar en la línea de salida de una carrera. Y ese es el momento exacto en el que decidí pedir otra Mahou. ¡Que somos Tortugas, y el león que llevo en el pecho no me permite rendirme en momentos de zozobra, hombre! A las 6:12h me meto en la cama. "Tu alarma sonará en 2 horas y 18 minutos". Pero qué...

8:30h arriba. Lavado de cara, café bien cargado, y camino a Santa Marina. Llego a casa de mis suegros, me cambio y carrera suave hasta la línea de salida. Momentos duros con el sol de la mañana en la cabeza. "¿Quién me mandaría a mí...?" 5 minutos para salir. 10:00h arrancamos.



Primeros metros duros hasta que el cuerpo entra en calor. Poco a poco vamos cogiendo ritmo, regulando y sin forzar. El cuerpo responde mejor de lo esperado, una hora antes no daba un duro por mi vida. Cuatro kilómetros, mitad de carrera, vamos bien. Aprieto un poco al paso por el barrio con los vecinos animando y dando energía. Meta. 8K en menos de 40 minutos que para el cuerpo escombro que llevaba es más que suficiente. Y luego llegaría uno de los mejores momentos del verano, ¡la primera competición de Hugo!.



Se habían organizado una carreras para los más peques en distintas franjas de edades. La ilusión en sus ojos me arrancó de golpe todo el sueño y dolor de patas que tenía en ese momento. Fueron 300 metros, pero toda la familia lo disfrutamos como si hubiera sido una maratón. Fue increíble. Y todo se coronó cuando al llegar a la meta les dieron a todos los participantes una medalla de recuerdo.



Nunca olvidaré su cara cuando vino a enseñármela. Resumiendo: fin de semana espectacular. Familia, fiesta, deporte. Poco más podría pedir.

El verano va dando sus últimos coletazos, y la rutina asoma detrás de la esquina. Esperando que os haya gustado me despido hasta una nueva crónica.

¡GO TORTUGAS GO!

BETO.

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