Ayer aquejado ya de fuertes remordimientos tras días días cual leon marino y con la travesía del Valle de Iruelas el domingo, tuve que enfundarme el neopreno y tirarme al Mediterráneo a luchar contra las olas de poniente. 350 metros y dos tragos de agua después, dí por terminado el entrenamiento, ante la mirada de estupor de varios compañer@s de hamaca a los cuales debí parecer el mismísimo David Meca en una de sus numerosas hazañas de la que me estaba preparando, esperando por tanto lo máximo de mi. Pero no, triatleta amateur a tiempo parcial nada más, por lo que una vez quitado el neopreno, tuve que acercarme a la heladería más cercana para reponer fuerzas cargando bien de toppings no fuera a ser que me diara un bajón de azúcar. Ya que, ¿ son vacaciones no? Por eso deje las zapatillas en casa, por eso la bici quedó arrestada hasta nueva orden, ¿ quien cojones me mandó meter el neopreno en el coche? Ah! Que el domingo hay que nadar... Pero , ¿no son vacaciones? Vaya lío...a veces no entiendo nada.
Club de running, trail running, duatlón, triatlón, ciclismo, natación en aguas abiertas y todo lo relacionado con el deporte, desde la amistad y el buen rollo, porque aunque llegues el último en una prueba, siempre tendrás por detrás a los que no se atrevieron a correrla.
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viernes, 27 de junio de 2014
Opiniones, reflexiones y otros temas.
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jueves, 26 de junio de 2014
¿Sigo Corriendo en Vacaciones?
EL GRAN DILEMA PARA ALGUNOS

Muchos de nosotros en breve estaremos de vacaciones y el gran dilema de todos los corredores es este: ¿Sigo corriendo en vacaciones?
Si eres de los que tiene como objetivo un maratón en otoño en agosto te tocará darte buenas ‘zurras’, supongo que a primera hora de la mañana para evitar el calor y para no interferir con las obligaciones familiares y sociales que todos tenemos en vacaciones. Dejarlo para última hora con la caída del sol no es recomendable ya que habrás acumulado cansancio y suele ser la hora en la que cumplir con los arriba citados. Pero si no tienes una competición a corto plazo y, más aún, si no sueles competir, en agosto puedes seguir en forma haciendo muchas más cosas que correr.
En el resto de meses el poco tiempo libre lo dedicas a correr y no encuentras hueco para otras actividades deportivas. O aún teniéndolo las evitas porque ves riesgo de lesión o no encuentras gente para practicarlas. En cambio en vacaciones se abre un abanico de posibilidades que te mantendrán activo, te servirán para pasártelo bien y para no tener cargo de conciencia si cometes excesos con la comida o la bebida, ya que los quemarás.
Es el momento de salir a correr sin pensar en el crono, ritmo ni pulsaciones. Adentrarte por caminos de campo o montaña de los que no conoces el final (ahora con los teléfonos multifunción es difícil perderse, pero anda que no me he metido yo en emboscadas cuando sólo se llevaba el reloj, salías conque a una horita y acababas haciendo tres al haberte despistado por no decir perdido) o llegar hasta el final de una playa, cruzar a la siguiente y también acabártela. Y si es con el agua por las rodillas mejor, que así estarás fortaleciendo las ‘patas’. O de echarte ‘piques’ con hijos, sobrinos o amigos jóvenes en distancias cortas, lo que te obligará a emplearte a fondo y despertará una chispa apagada por tantos rodajes. O de esos deportes de raqueta o balón con cuñados o vecinos. En los que si no eres muy hábil te hincharás a correr pero serás derrotado por gente más mayor o gorda que domina la técnica.
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